¿Quieres ser escritor?

 

¿Quieres ser escritor?

Por: Yenniferth Carranza

Pues bien, charlemos un rato. ¡Bienvenido! Soy una escritora de ficción que lleva varios años en este maravilloso oficio. El día de hoy quiero compartir contigo, algunas enseñanzas que he aprendido y creo, te ayudarán a comprender mejor a qué nos dedicamos quienes elegimos este camino.

Ser escritor, no consiste solamente en escribir,  una tarea sencilla a simple vista, y por eso mismo, un poco desacreditada. Es claro que saber escribir, es una pieza fundamental, pero no implica simplemente la acción, hay muchas cosas detrás, de las que debes enterarte si quieres ser escritor, aquí te dejo algunas.

Requerirás ser constante y disciplinado, descubrirás, como dijo la escritora, Simone de Beauvoir, que “escribir es un oficio que se aprende escribiendo”. Para pulir tu talento, necesitarás escribir día tras día, crear la rutina necesaria para que todo fluya y todo pase, y aquello que se desarrolla en tu mundo imaginario, terminé encontrando la luz y sobre todo,  termines descubriendo cuál es tu estilo literario, aquel por el que tus palabras cobran vida ante el lector, y es tan único como irrepetible.Necesitarás ser un buen lector, porque mucho de lo que necesitas aprender solo lo aprenderás leyendo: nuevas palabras, ortografía, composiciones, etc. Visualizando desde la experiencia del lector, como es que ese escritor que te gusta tanto, te ha capturado, o por el contrario, qué pasó para que te desconectaras de la historia. Esa es la magia detrás de las palabras y necesitarás conocer los trucos.


Necesitarás educarte, ya sea que tengas la posibilidad de realizar un pregrado o posgrado en Creación Literaria, o inscribirte a talleres de escritura, o estudiar por tu cuenta, este es un punto esencial, ya que te dará herramientas y habilidades para ser un mejor escritor. Debes conocer las reglas, para poder romperlas.


Es indispensable ser autodidacta, ten en cuenta que la literatura como el mundo, va evolucionando, así que siempre deberás ir un paso adelante, actualizando esa base de datos en tu cabeza, que abres cuando inicias una historia. Mucha información necesaria para tu proyecto está allí afuera, esperándote.


Precisarás ser curioso por naturaleza. Eso te va a llevar a investigar los temas, los personajes, los lugares, las situaciones en las que tu historia tiene lugar. Debes desmoronar todo por tu cuenta, y es que, en este caso, ser curioso te ayudará a ir más allá de las preguntas convencionales. Esos detallitos te ayudarán a tener un panorama más amplio del universo que estás creando y ayudarán a que tu historia tenga un mejor sabor.


Tu oficio no termina cuando acabas un libro, mucho menos cuando lo publiques, de hecho eso le abrirá la puerta a una pregunta recurrente que nos hacen y nos hacemos todos los escritores, ¿cuál será tu próximo proyecto? Esto se convierte en un mundo de posibilidades, nuevos retos.



Escribir es una relación de amor y odio. Amarás esos días en que la escritura es una catarsis, en el que las palabras afloran, en que los sentidos se expanden, en que la historia fluye como si se estuviera proyectando en tu cabeza, en el que estás en completa armonía con tus pensamientos y aquello que tanto quieres decir en voz alta, al fin sale a la luz. ¡Será una deliciosa revelación! Sin embargo, también existirán días en los que pase todo lo contrario. Puedo confesarte, que he discutido con la escritura muchas veces, algunas al punto de jurarle en la cara que nunca más volvería a ella, ¡sí!, tendrás esos días, en que se torné irritable y difícil convivir con ella, en que las ideas se habrán marchado de tu cabeza sin siquiera decirte adiós, y  empezarás a escribir palabras que no tienen sentido, invocando a la musa, al punto de dudar de su existencia, te encontrarás en un callejón que no tiene salida; pero calma, que el escritor que vive en ti se convertirá en un mago del escapismo, te ayudará a salir de ese laberinto mental, y te ayudará a reencontrarte con ese inmenso amor que tanto extrañaste, la reconciliación será la gloria y escribir se te volverá a dar, como anillo al dedo.

Y ya para terminar, necesitarás creer en ti, por encima de todo, estar completamente convencido de lo que haces y de porqué lo haces, tú serás tu lector más crítico, así que nunca bajes la guardia y defiende tu trabajo.

Vale la pena ser un escritor, porque tienes la libertad de crear, de inventar y reinventar, los universos de ficción  y por supuesto, a ti mismo. Es un oficio en el que puedes fantasear con otras realidades que te ayudarán a comprender mejor la tuya, a sentir emociones que de otra forma, jamás conocerías, a ser libre; libre de ir a cualquier lugar y convertirte en cualquier persona, en cualquier cosa. Por eso estoy segura desde lo más profundo de mi alma, que soy una escritora y que siempre lo seré, una creadora de historias, una hechicera de mundos, que cada día sigue aprendiendo y conociendo. Una, que se emociona cada vez que escucha a alguien decir “quiere ser escritor”, pero no porque dice que quiera serlo, sino porque tiene ese fuego en los ojos, ese que solo vive en los creadores literarios.

A ti, que estás leyendo esto, te deseo mucha suerte y mucha constancia, si lo anhelas tanto, tanto, tanto, no dudes que lo lograrás.

Un abrazo a todos esos escritores que ya lo son y los que están en camino a ser





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